He visto al dolor, agazapado detrás de las murallas
levantadas en defensa de los recuerdos enviados al
ostracismo, clavado junto a la tristeza
Fue entonces
En un arranque de valentía y un grito, los asusté
La pelea fue difícil e intrincada, mas allá de lo sufrida
Sin embargo logré el triunfo, teniendo a mi corazón
como espada salvadora
La lucha terminó cuando llegó la calma y se posicionó
del lugar
El sitio se tornó amable y amoroso
El aire de llenó del suave aroma de las flores que
renacieron con el toque de esos ojos que me miraban,
diciendo "te amo"






