Más allá de lo bueno y lo malo
Vive ella,
una flor dentro de las flores del paraíso.
Una voluntad de vivir para ser feliz.
Un criterio propio que nadie sabe ver.
Me gusta que así sea.
Más allá de lo bueno y lo malo
Vive ella,
una flor dentro de las flores del paraíso.
Una voluntad de vivir para ser feliz.
Un criterio propio que nadie sabe ver.
Me gusta que así sea.
Abro la ventana y me acuerdo que estoy de vacaciones, muy lejos de mi país,
ahora recuerdo la resistencia que puse para llegar hasta donde estoy.
Está amaneciendo en este lugar, todo está rojo, no se porqué, quizás haya polvo en suspensión o solamente misterios.
Lo primero que llega hasta mis ojos, son las nubes rojas que se pierden en el horizonte.
Después unas sierras marrones, de lomadas suaves, ideal para caminar.
Bajo la vista y miro con atención, algunos edificios, el de color terracota parece una iglesia, tal vez una mezquita.
Luego veo un complejo de departamentos, rodeados de árboles, el verdor que avanza sobre tales edificios es como una invasión de plantas.
Un poco mas cerca, un conglomerado de casitas blancas y techos oscuros.
No veo personas, ni animales en este paisaje, dominado por el rojo y su magia.
Me doy la vuelta hacia la cama, donde yacía mi esposo, durmiendo...
Brillaba por su ausencia.
¿Era yo quién estaba loca?
¿Una broma macabra de la matriz?
¿Dónde se fueron todos?
Yo...¿porqué sigo viva?
Los recuerdos se perdieron, de dónde vengo, adónde voy.
Siento angustia y desazón.
Me siento en la cama revuelta, no hay pistas que me lleven a un lugar seguro para mi mente quebrantada.
Pienso.
Pienso.
Y como resultado obtengo un dolor de cabeza.
No tengo respuestas.
El tiempo parece haberse roto...
De repente, la puerta se abre y veo venir a una mujer de guardapolvo blanco.
Cuando vuelvo a abrir mis ojos, el paisaje se tornó rosa.
Yo...estaba atada a la cama.
Quisiera hablar hasta el cansancio, pero no me sale
Me siento mejor estando callada que diciendo tonterías
Quisiera hablar inteligentemente, pero no puedo
Me siento mejor si nadie sabe como soy
Quisiera reír como la brisa, suave y cantarina, sin embargo...
Suspiro y todo queda en el intento.
Sentirme que soy el viento, hasta agotar las nubes
Las personas parecen hormigas
Unicornio Negro es la seguridad
Me sostiene y me calma...
Tengo toda una vida, hasta volver...
La felicidad está muy esquiva, últimamente
Poco apreciada o reconocida
Los otros-otros no saben donde encontrar,
no saben donde buscar
Cuando miras a los ojos a una persona especial,
reconoces en ellos...ese no se que...que...que se yo,
te sientes alunada y soleada a la vez
Cuando comienzas a entender que el dinero,
los objetos, las posesiones y la fama, entre otras cosas,
no llenan el vacío de la infelicidad
Entonces te vuelcas en lo que sí te hace feliz
Cuando te acuerdas de él y sonríes sin darte cuenta,
quieres su felicidad por encima de todo
Cuando le pides a la brisa matinal que le alcance tu beso,
al viento...un abrazo infinito
Cuanto cantas su canción con suavidad y solo para vos...
Dormir...
Me gusta dormir
Me encanta soñar dormida,
tanto como despierta
Aún cuando el mundo está del otro lado del portón
Aún cuando el sol se esconda detrás de las nubes
Aún cuando las voces del futuro no me acompañen,
en las noches de insomnios
Dormir y soñar
¿El mundo está colapsando?
¿Los animales se fueron al manifiesto?
¿La música suena?
La calma reina en mis sueños mágicos.