Voy por la vida, sonriendo cómo la estúpida que creen que soy
Asistiendo a todo y no quedándome con nada que no sea mío verdaderamente
La vida no ha sido suave, tampoco áspera
Digamos que...un término medio
Una de cal y otra de arena
He gritado y reído con total desparpajo, disimulando para que nadie sepa
que aspecto tengo o tendrá mañana temprano
Es que no me gusta dar pistas de mis estados
Ni tan críticos
Ni tan aleatorios
He visto una mariposa terracota, un hermoso color
Se vive bien en este jardín peculiar
No será el Edén
Pero es mío y es muy importante para mi
Contiene un cielo
Un cigarro
Una naranja y una margarita
Las sonrisas brotan de tus labios, ácidos y una pisca de miel
Los míos saben besarte
Ya dejé de fumar y ahí quedó medio cigarro
Mis labios te enseñaron a besarme y por eso tu sonrisa
La naranja y la margarita aparecieron con el sol del día siguiente.

Hola. Hay en tu poema una madura aceptación de la vida, con sus altibajos y contradicciones. Y está muy bien proteger la intimidad emocional porque esos simples elementos cotidianos significan pertenencia.
ResponderEliminarMe gustó.
Un saludo.
Disfruta de tu jardín peculiar.
ResponderEliminarParece un tesoro.
Siempre es bueno hacer creer a los demás que hacemos lo que ellos quieren cuando en realidad hacemos lo que nos place, por eso nos vamos sin saludar, no atendemos a ciertos requerimiento sociales, nos da lo mismo las modas, y un largo etc.
ResponderEliminarSaludos,
J.