"La cuñada,
mirando el techo con aire de filósofa,
dice algo alterada,
-no me gusta que maten a las libres
Yo, la miro con impaciencia y le contesto,
-el libre albedrio del vecino,
de elegir ir a caza y alimentarse de su caza,
igual a tu libre albedrío tuyo de ir al supermercado
y comprar un conejo en bandeja
de plástico y comer de tu compra"
Personalmente me siento tan libre en mis pensamientos
Muchas veces elijo no decir lo que pienso a los otros-otros,
para no lastimar, no discutir y no hablar
La verdad es que...a nadie le interesa mucho lo que piense,
diga o haga
Tampoco me importa lo mismo de los demás,
salvo que sea
una persona que quiero
Te voy a contar un secreto efímero y placentero
Recuerdo los días en que me convierto en carancho,
volando alrededor del planeta voy limpiando lo que no
está bien, lo que me hace ruido,
un ruido molesto,
descarnado y sucio
Cuando me transformo en vaca,
no puedo hacer mucho,
rumiar mis pensamientos,
quizás
Por este lado de mi universo,
te estuve observando,
más allá del agua y las montañas
Me gustas mucho
Me encanta escucharte,
cuando saltas dentro de esa cinta roja,
que llevas con donaire, propio de un señor
Y no hablo de un señor austero y rígido
Hablo de un señor libre y dueño de si.






