martes, 15 de noviembre de 2011

La tierra enamorada




Reflexionando sobre sus pasos...Gaviota se puso feliz al ver a su Saltamontes...vivito y coleando
Claro que...tenía los ojos...brillando y los labios apetitosos...¡Qué hambre!
Era algo así como una frutilla bañada en chocolate...el más dulce de los chocos...
Saltamontes, en un primer momento...todo seriote y muy señor...después le regaló su sonrisa a su amada Gaviota...que desde la obscura cama le devolvió una risita con sonido de conejito contento
Ella vive en un profundo sopor los fines de semana...pero los lunes...despierta al amanecer con la primera canción que suena para ella desde la radio.
El amantísimo (me gusta la palabra amantísimo) Saltamontes casi no tiene idea del amor que despierta...desde hace mucho...desde antes de...el sol naciera...desde siempre...
Ella quisiera inventar nuevas palabras para decir todos los te amo, para que el viento lo esparza en cada rincón del infinito...
La cursi y soñadora Gaviota...vive...feliz...siempre y ese siempre es mucho...mucho más que un simple fin con olvidos y descuidos temporales.
Se siente la lluvia en el aire...se huele a la tierra...a la tierra enamorada de la vida...





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