lunes, 10 de octubre de 2011

Alimentar a mi amor





Un día de la semana de noviembre
Se encontraron la incredulidad y la incertidumbre, decidieron fomentar el desasosiego en la estúpida marmota que andaba cabizbaja y meditabunda, por los alrededores de la laguna que rodea la espesura del bosque.
Esta que se encontraba muy descuidada se dejó influenciar tontamente por estos dos personajes de la burlesca isla del pasado...sin notar que no valía la pena...ya no
El marmoto que estaba nadando como podía en dicho lago se percató de la maniobra y acudió en su ayuda...nadando muy rápido llegó a prestar su ayuda...Con su magia innata logró acomodar la estupidez de marmota y con un golpe seco despachó a los dos tramposo de la vida.
Sin embargo...estaba muy enojado y con esa cara...la miró de frente y le dijo...
-¡No te das cuenta de nada!
-Y...no...sabés que procuro estar bien...cuando no estás...no se me da muy bien pero...lo intento
-Solo mira mis ojos y sabrás todo lo que siento
-Pero...
-Hazlo amor...date cuenta y me harás feliz
-Si puedo hacerte feliz...miraré al fondo de tus ojos y besaré tus labios
Marmoto se despide con suspiro queriendo decir "te quiero"
Marmota lo deja ir...con el amor prendido en su sonrisa...no antes de alimentarlo con un beso apretado.






2 comentarios:

  1. Hay un nuevo miembro en la comunidad del jardín...una ranita cantora...la conocí antes de la lluvia...cuando se puso a cantar...canta mejor que yo...

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  2. Bonita historia humanizada, el amor es lo que llena de alegría al mundo. Un fuerte abrazo

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Cuerditas...