domingo, 30 de octubre de 2011

Amores...extraños




Y...si...la memoria de la elefante se desdibuja por instantes vividos...cada vez con mas frecuencia.
Si bien controlaba su presente, no estaba segura de su pasado y se le dificultaba mas el futuro, cosa que antes de...lo veía tan claro...
Sin embargo de algo estaba segura, su corazón latía a mil revoluciones...mientras que su piel se tornaba gallinaseo...de la emoción.
Sus gruesas patas temblaban tanto que corría el riesgo de arrancarse del suelo que creía pisar.
Se puso muy nerviosa, al llevar sus pensamientos por ese recodo tan especial
No comprendía del todo cual era cual y quién era quién...
En ese momento fijó la mirada en un punto verde...de hecho una hoja verde y allí se dirigió con el hambre en el cuerpo y las ganas de saborear tan codiciado manjar...sentir hasta lo profundo...casi sin pensar que se comía la última hoja del último árbol...el placer era tan completo que...no le importó.
Enfocándose nuevamente en su problema...miró hacia arriba...hacia el cielo tan celeste y descubrió un águila en vuelo y...quiso ser lo que no era...ágil y audaz...etérea...como una nube de colores diversos y no pudo.
Precisamente fue culpa de esa diversidad atrapante...ella no era una nebulosa...era una grande y pesada elefante.
El águila la miró y se enamoró de toda ella...de su mente desdibujada...de su cuerpo gris y sus maravillosos ojos pardos.

Aún hoy no se sabe bien lo que ocurrió...
¿Ella aprendió a volar?
¿El a mirarla con amor...sus interiores?







1 comentario:

Cuerditas...