viernes, 3 de octubre de 2014

El rincón de la libertad





Entre soplidos y ronquidos...salió feliz la serpiente...luego de haber disfrutado de una húmeda siesta...dentro del barril de cerveza 
Sus ojos parecían pequeñas luciérnagas en el atardecer...como colores escapados de la paleta de un pintor...como el alma de las canciones que surgen de un vinilo olvidado
Ese era su rincón...su cielo de mariposas sueltas al viento
Yo podría haberte dibujado...serpiente...en canales y canelones...entre sandías y piedras del río...sin embargo...no serías...mas que una vulgar pintura al vapor de respiraciones agitadas
Yo podría haberte hecho canción...serpiente...y tampoco serías...si el eco de otra canción
Pero la realidad es paralela...el silencio no es mentira...lo obscuro no me da miedo...la ilusión de quién la sueña
Yo...no inventé tu libertad...ni tu tragedia...solo la hice mía en algún minuto de la vida








1 comentario:

  1. Nunca me he comido una serpiente.. cuando vaya a Thaylandia me pido una frita .. a ver si no echo la pota.

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Cuerditas...