miércoles, 22 de octubre de 2014

La serenata de la Iguanona









Muy temprano amaneció en este boque...donde vive la brujita Iguanona...tan viejita y arrugada
Estaba fuera de su cuerpo...cuando vinieron las mangostas a regalar sus canciones a este corazón cansado
Ella...ella con su movimiento cansino le sonreía a la vida...al brillo en sus ojos...a su boca de besos robados...a su alegría en cada flor...en cada luna escondida...en ese sol grande y naranja del día menos pensado
Las mangostas alegraron su hermosa sonrisa de terciopelo 
Las luces del día se apagaron un poco para dar el toque de rimas
Hacía tanto tiempo que en su vida apareció el misterio perdido y se enganchó a su largo vestido de encajes silvestres
Sin embargo no era eso lo la hacía tan hermosa...era el amor que se empeñaba en permanecer dentro de su alma
Las canciones...las letras...los sonidos y las risas se quedaron en ella...permanecieron con ella...ya le pertenecían por completo
Las mangostas dejaron sus canciones y fueron a crear nuevas para el mundo lejano
Ella les sirvió jugo de pomelo fresco a cada uno...con galletas dulces 
Ella besó cada uno de los suspiros que brotaron en su piel...los abrazó y los conservó para siempre...para su eternidad
Ella se quedó allí convertida en canción




1 comentario:

  1. Qué belleza.. amo cuando escribes así.. me enamora un corazón limpio..

    ResponderEliminar

Cuerditas...